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Lo irracional no cumple expectativas. Lanzar al vacío el mundo, eliminar, recalificar y volver a aprender. Regenerar el espíritu y hacer un salto de fe. No entender lo que no está escrito y ser marionetas del avituallamiento. Honrar al noble que mira con objetividad lo malo y lo bueno, y perder en la lucha contra lo desconocido. Ser visceral esta descatalogado, mirar atrás no sirve de nada pues no hay nada que explique eso. Remontarse a años luz cuando es lógico el pensamiento e irracional el sentimiento. Intercambio, trueque, así se hizo la sociedad y nos quedamos con su herencia. No malgastar el tiempo si no es de provecho a largo plazo, jugar un juego del que no se conocen las reglas. Batirse en duelo con el placer mundano y trivial. No busques la redención en los actos vacíos, la comprensión es fácil, el celo se hace costra, se debe madurar antes que coagule por completo, se seque y cicatrice. Si no se aporta nada no vale nada, no ahuyenta nada, trae consigo milagros, alternativas. Si uno se venga del porvenir y hace trampas al destino y no se enfrenta al enemigo, pues si el enemigo es el ego, qué debes hacer con el? No es tu aliado? Entonces? Donde queda mi casa si no quiere nada de mi mas que atormentarme de ideas vanas y estúpidas a las que reclamo por compasión sus dotes. Realizate en la calma de lo bueno, coge pedazos de lo malo, se el demonio que conduce lo irreal con la compasión que se casa con la mirada. No avances si no es con voluntad de ser y actitud de hacer las cosas bien. Muestrate, enseña lo que eres capaz de hacer. Paga con demostraciones los actos innombrados y las ideas innombrables. Prepárate a jugar y a morir.

Mundo vs mundo

En un baile de sombras nos volvemos lobos contra el hombre. Uno aprende a obsesionarse con lo que los demás demuestran con sus actos sin pararse a mirar en si mismo y lo que hace. Preferimos juzgar a los demás antes que juzgarnos primero a nosotros y luego hablar de ello como si tuviéramos la razón y el poder de la verdad en nuestras manos. No toleramos las dificultades de los demás y les exigimos sin conocer sus limitaciones. Dejamos de lado a quien nos da la gana, porque no valoramos la convivencia o comunidad, no nos importan ya los valores de la amistad o los codigos morales. El mundo ya no es romántico y al amor ya no lo miramos de frente. Y asi, vamos por la vida evitando a los que no bailan en nuestro circo como nosotros queremos que bailen. Ya va siendo hora de pensar, de pensar en ello, porque esto lo hacemos todos y tu no engañas a nadie, porque no eres mas especial que yo y el mundo no te pertenece.

NOes

Sobrevivimos a los ataques de la ira. Nos despedazamos como sociedad sin hacer caso a la comunicacion, porque el boca a boca esta desprestigiado y corrompemos los avances para sucumbir a la decadencia de nuestra inteligencia en vez de aprovecharlo en nuestro propio beneficio. Asesoramos al delincuente y desprestigiamos al ignorante, cortamos las alas al que no quiere ver y los convertimos en esclavos del oportunismo. Le damos más valor a las opiniones mal formadas y obligamos a aprender lo q no utilizamos en vez de potenciar nuestros tesoros mentales. Y asi el mundo se vuelve gris, y un pais donde nuestras libertades se camuflan en comodidades nos hacen migrar a donde son capaces de valorarnos por lo que hacemos y no por las ideologias que adoptamos...... Y reconocemos y aceptamos nuestra infinita ignorancia porque vemos el mundo como es y aplicamos las leyes de la logica en lo esencial, y damos sentido a nuestra intuicion e inteligencia del corazon

Ser un hombre de conocimiento

Cuando un hombre empieza a APRENDER, nunca sabe lo que va a encontrar. Su propósito es deficiente; su intención es vaga. Espera recompensas que nunca llegarán, pues no sabe nada de los trabajos que cuesta aprender.
“Pero uno aprende así, poquito a poquito al comienzo, luego más y más. Y sus pensamientos se dan de topetazos y se hunden en la nada. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. Y así comienza a tener miedo. El conocimiento no es nunca lo que un o se espera. Cada paso del aprendizaje es un atolladero, y el miedo que el hombre experimenta empieza a crecer sin misericordia, sin ceder. Su propósito se convierte en un campo de batalla”.



“ Y así ha tropezado con el primero de sus enemigos naturales: ¡EL MIEDO!. Un enemigo terrible: traicionero y enredado como los cardos. Se queda oculto en cada recodo del camino, acechando, esperando. Y si el hombre, aterrado en su presencia, echa a correr, su enemigo habrá puesto fin a su búsqueda.”

•¿Qué le pasa al hombre si corre por miedo?
•Nada le pasa, sólo que jamás aprenderá. Nunca llegará a ser un hombre de conocimiento. Llegará a ser un maleante, o un cobarde cualquiera, un hombre inofensivo, asustado; de cualquier modo, será un hombre vencido. Su primer enemigo habrá puesto fin a sus ansias.
•¿Y qué se puede hacer para superar el miedo?
•La respuesta es muy sencilla. No debe correr. Debe desafiar a su miedo, y pese a él debe dar el siguiente paso en su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente. Debe estar lleno de miedo, pero no debe detenerse. ¡Esa es la regla! Y llega un momento en que su primer enemigo se retira. El hombre empieza a sentirse seguro de sí. Su propósito se fortalece. Aprender no es ya una tarea aterradora.
“Cuando llega ese momento gozoso, el hombre puede decir sin duda que ha vencido a su primer enemigo natural”.
•¿Ocurre de golpe, D. Juan, o poco a poco?
•Ocurre poco a poco, y sin embargo el miedo se conquista rápido y de repente.
•¿Pero no volverá el hombre a tener miedo si algo nuevo le pasa?
•No. Una vez que un hombre ha conquistado el miedo, está libre de él por el resto de su vida, porque a cambio del miedo ha adquirido la claridad.: una claridad de mente que borra el miedo. Para entonces un hombre conoce sus deseos; sabe como satisfacer esos deseos. Puede prever los nuevos pasos del aprendizaje, y una claridad nítida lo rodea todo. El hombre siente que nada está oculto.


“ Y así ha encontrado su segundo enemigo: ¡LA CLARIDAD!. Esa claridad de mente, tan difícil de obtener, dispersa el miedo, pero también ciega”.

“Fuerza al hombre a no dudar nunca de sí. Le da la seguridad de que puede hacer cuanto se le antoje, porque todo lo que ve lo ve con claridad. Y tiene valor porque tiene claridad, y no se detiene en nada porque tiene claridad. Pero todo eso es un error: es como si viera algo claro pero incompleto. Si el hombre se rinde a esa ilusión de poder, ha sucumbido a su segundo enemigo y será torpe para aprender. Se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente cuando debería apurarse. Y tonteará con el aprendizaje, hasta que termine incapaz de aprender nada más”.

•¿Qué pasa con un hombre derrotado en esa forma, don Juan? ¿Muere en consecuencia?
•No, no muere. Su segundo enemigo nomás ha parado en seco sus intentos de hacerse hombre de conocimiento; en vez de eso, el hombre puede volverse un guerrero impetuoso, o un payaso. Pero la claridad que tan caro ha pagado no volverá a transformarse en oscuridad y miedo. Será claro mientras viva, pero ya no aprenderá ni ansiará nada.
•Pero ¿qué tiene que hacer para evitar la derrota?
•Debe hacer lo que hizo con el miedo: debe desafiar su claridad y usarla sólo para ver, y esperar con paciencia y medir con tiento antes de dar otros pasos; debe pensar, sobre todo, que su claridad es casi un error. Y vendrá un momento en que comprenda que su claridad era sólo un punto delante de sus ojos. Y así habrá vencido a su segundo enemigo, y llegará a una posición donde nada puede ya dañarlo. Esto no será un error ni tampoco una ilusión. No será solamente un punto delante de sus ojos. Ese será el verdadero poder.


“Sabrá entonces que el poder tanto tiempo perseguido es suyo por fin. Puede hacer con él lo que se le antoje. Su aliado está a sus órdenes. Su deseo es la regla. Ve claro y parejo todo cuanto hay alrededor. Pero también ha tropezado con su tercer enemigo: ¡EL PODER!”

“El poder es el más fuerte de todos los enemigos. Y naturalmente, lo más fácil es rendirse; después de todo, el hombre es de veras invencible. Él manda; empieza tomando riesgos calculados y termina haciendo reglas, porque es el amo del poder”.

“Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo se cierne sobre él. Y de pronto, sin saber, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transformado en un hombre cruel, caprichoso.”

¿Perderá su poder?
No, nunca perderá claridad ni su poder.
•Entonces, ¿qué le distinguirá de un hombre de conocimiento?
•Un hombre vencido por el poder muere sin saber realmente como manejarlo.El poder es solamente una carga sobre su destino. Un hombre así no tiene dominio de sí mismo, ni puede decir cómo ni cuando usar su poder.
•La derrota a manos de cualquiera de estos enemigos, ¿es definitiva?
•Claro que es definitiva. Cuando uno de estos enemigos vence a un hombre, no hay nada que hacer. 
•¿Es posible, por ejemplo, que el hombre vencido por el poder vea su error y se corrija?
•No. Una vez que un hombre se rinde, está acabado.
•¿Pero si el poder lo ciega temporalmente y luego él lo rechaza?
•Eso quiere decir que la batalla sigue. Quiere decir que todavía está tratando de volverse hombre de conocimiento. Un hombre está vencido sólo cuando ya no hace la lucha y se abandona.
•Pero entonces, D. Juan, es posible que un hombre se abandone al miedo durante años, pero finalmente lo conquiste
•No, eso no es cierto. Si se rinde al miedo, nunca lo conquistará, porque se asustará de aprender y no volverá a hacer la prueba. Pero si trata de aprender durante años, en medio de su miedo, terminará conquistándolo, porque nunca se ha abandonado a él en realidad.
•¿Cómo puede vencer a su tercer enemigo, D. Juan?
•Tiene que desafiarlo, con toda intención. Tiene que llegar a darse cuenta de que el poder que aparentemente ha conquistado no es nunca suyo en verdad. Debe tenerse a raya a todas horas, manejando con tiento y con fe todo lo que ha aprendido. Si puede ver que, sin control sobre sí mismo, la claridad y el poder son peores que los errores, llegará a un punto en el que todo se domina. Entonces sabrá cómo y cuando usar su poder. Y así habrá vencido a su tercer enemigo.


“El hombre estará, para entonces, al fin de su travesía por el camino del conocimiento, y casi sin advertencia tropezará con su último enemigo: ¡LA VEJEZ!. Este enemigo es el más cruel de todos, el único al que no se puede vencer por completo; el enemigo al que solamente podrá ahuyentar por un instante.”

“Este es el tiempo en que un hombre ya no tiene miedos, ya no tiene claridad impaciente; un tiempo en que todo su poder está bajo control, pero también el tiempo en que siente un deseo constante de descansar. Si se rinde por entero a su deseo de acostarse y olvidar, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento.”

“Pero si el hombre se sacude el cansancio y vive su destino hasta el final, puede entonces ser llamado hombre de conocimiento, aunque sea sólo por esos momentitos en que logra ahuyentar al último enemigo, el enemigo invencible. Esos momentos de claridad, poder y conocimiento, son suficientes”.





ENCONTRÉ LA VOZ

Ayer hablé conmigo misma. La primera vez que escuché una voz ajena a mí y con la total confianza de saber que era yo misma. Me animó y me consoló, me dijo que confiase, que nada estaba perdido si estaba con ella. Solo pude escucharla y sentirme bien, se mereció un abrazo pero no lágrimas autocompasivas. Hace tiempo que dejé de llorar por nada y se lo conté. Más amor sintió por mí cuando le dije que si acaso lloraba era por las desgracias ajenas, por la impotencia de no poder cambiar el mundo por ellos y para ellos, porque yo ya estaba perdida. Y le conté también que estoy nerviosa. Me dijo que era libre, que lo malo lo eliminase de mi camino y que siguiera fuerte y sin miedo porque estaba ella a mi lado y eso no cambiaría nunca. Segura, firme y decidida. Le dije que me hablase más a menudo, que necesitaba su ayuda. Y me dijo que está para cuando lo necesite, que no me juzgará por lo que haga, que solo existe para guiarme. Así que espero cada noche tener un rato para hablar con ella.

Ahora no puedo mirarme en el espejo y evitar pensar que soy distinta, cada día que pasa.

CONVERSACIONES CON MI MAESTRO

- En que piensas?

-.. ya no pienso

-pero, no pensar es malo

-.. pensar también lo es

-porque tienes miedo a pensar?

-.. pensar no da miedo, solo experimento

-que clase de experimento es ese?

-.. el de observar

-de que te sirve observar si no piensas en lo q observas

-.. me libera de juicios innecesarios

-no te entiendo

-.. no espero que lo hagas, porque intentas pensar algo que no sabes por temor a observar y no entender lo q ves

-entonces hay que pensar para hacerlo

-.. hay que observar. la experiencia de pensar la obtienes de pensar, así q la experiencia de observar la obtienes observando

-que te lleva a pensar eso?

-.. no he pensado eso, es producto de lo q veo y describo la logica de la contemplación

-para eso ya estas pensando

-.. y que es para ti pensar?

-nose, usar la mente para comprender algo

-.. y si no la usas porque ya lo comprendes? no piensas. Usar la mente seria pensar? usas la mente de muchas maneras, no unicamente pensar, piensas para emitir juicios.

-...

-.. Probé a pensar y no me sirvió, he probado a no pensar y parece q no me sirve. Prefiero tomarme con calma todo lo que me suponga un esfuerzo efímero para llegar a ninguna parte.

-y porque haces lo que haces, no deberías llevar la vida q llevas

-.. intento convertirme en asceta, pero no es mi momento, todavía busco algo

-el que buscas?

-.. algo que no entiendo porque no he visto, quiero verlo, sentirlo y mirarlo de frente

-que es

-.. todavía no lo sé, creo q lo llaman éxito

-cual es el camino entonces

-.. lo desconozco, he probado muchos

-y porque lo buscas

-.. crecí con la esperanza de encontrarlo temprano y no me ha servido, entré dentro de mí demasiado pronto para no entender nada de lo que veía, así que salí y esperé encontrarlo fuera, pero peco demasiado y eso me condiciona

-quieres ser asceta

-.. quiero que llegue el momento despues de haberme enfrentado al éxito

-no lo encontrarás sino lo buscas

-.. y en la búsqueda me he perdido

-pero para qué quieres el éxito

-.. he probado muchos venenos, pero ese se me escapa

-quieres envenenarte de éxito?

-.. si puedo dominarlo... de momento no se lo que me espera, quiero verlo, entenderlo..

-dicen que el éxito corrompe

-.. no busco la fama, el éxito es distinto, ademas no puede corromper lo corroído

-que buscas? cual es tu siguiente paso?

-.. vivir del pecado arriesgándome a una condena, hasta apaciguar mis inquietudes y cansarme de buscar algo hecho de humo, pero ahora estoy pensado, de echo, imagino que es una ilusión y por eso no encontré nada dentro de mí, quizá sea mi propia marioneta y el que mueve los hilos es el éxito. Pero si lo encuentro..

-y cuando lo encuentres?

-.. le envidiaré por q es superior a mí, codiciaré su poder y me enfrentaré a él por mi orgullo. Le desearé, me acostaré con él hasta que la rabía se adueñe de mí y lo mate presa de mi ira. Lo devoraré con ansias hasta que no quede nada de él y finalmente descansaré sin molestarme por limpiar su sangre hasta que su hedor y sus liendres me devoren a mí. Entonces resurgiré limpia de toda necesidad acumulada, y vivire con lo justo para proseguir mi camino en armonía.

-para eso?

-.. para eso habré llegado arriba, para que nada me impida ver lo que veré desde allí. Y así dominare todo, lo abarcaré todo y comprenderé todas las miserias y virtudes que os atan y os liberan. Y no habrá dios que me pare, porque compartiré con él lo que sabré.

-no te entiendo

-.. no espero que lo hagas. Sólo obsérvame y entenderás mis objetivos

6.ESTAS

La “incertidumbre” juega con el orgullo a un baile de sombras, de gritos, de voces de catarsis, de veneno, de enfermedad e ilusiones paradójicas.  Es la única forma humana que tiene la palabra para esclavizarme, para someterme a la locura, al instinto, a la sin razón.  Si no soy libre es por la ausencia de palabras que acallen mis pensamientos, porque hay quien nubla mi entendimiento, quien obstaculiza mi visión ciega, quien hace que no haga lo que quiero, que me pongo nerviosa y no hago.  Y no alcanzo a ser quien soy o quiero ser, porque dejo de leer sus mentes, de escuchar sus pensamientos, de entender su lenguaje corporal… dejo de pertenecer al mundo solo porque me enervo, porque existe algo que dispara mis endorfinas y desordena mis pensamientos, y mis emociones están inquietas.




Una cadena de acontecimientos, de fuera hacia dentro, de la palabra al silencio, de la presencia a la ausencia. No hay equilibrio, si el alma esta dañada, no hay balanza que mida el valor que tiene saber que te quieren o te desprecian.  Para qué callar lo que se piensa y comunicar lo que se quiera, si al no hacer nada la “incertidumbre” te lleva a un mar de problemas mentales.  Sentimientos en retales, donde no puedes coserte por partes, unirte, probarte, ponerte, usarte.  Donde es ella, la más puta de las palabras, que al no decir nada te rompe la cabeza, te pone a prueba el corazón y la demencia.   La inestabilidad de todo el cuerpo dice a gritos que te digan algo, cualquier cosa o sino explotas, te sales por la tangente, no piensas, no tienes delicadeza, no asumes riesgos ni consecuencias, no toleras, no apruebas, no permites, no aceptas, te pones a prueba, el reto es cometer el mayor error de tu vida, aquí y ahora.  Y con ello vives el resto del tiempo, sin aprender de todo esto, solo regresas a casa todavía más segura de que la “incertidumbre” es el germen de toda mente, la palabra ausente, el no saber, la necesidad de acallar la mente, de saber que piensas, de saber que sientes, de saber algo, por dios, de saber que crees que entiendes.  Comunícate siempre, dí siempre algo, cualquier cosa, verdad o mentira.